Las fiestas de cumpleaños

Celebrar el cumpleaños de tu hijo en L.A. es todo un acontecimiento, nada barato por cierto. Las opciones son variadas y conviene conocer una serie de costumbres para no meter la pata, tanto si eres el organizador como el invitado.

wpid-Image-2013-05-30-14-35.jpg

En el último mes hemos tenido unas cuantas fiestas de cumpleaños. Todas empiezan de la misma manera, enviando una invitación formal (con sobre incluido), generalmente dos o tres semanas antes del evento. El horario puede ser de lo más variopinto, nada que ver con la tradicional merienda, aunque tienen en común que todas duran dos horas. Lo más habitual es hacerla por la mañana, de 10:30 a 12:30, al mediodía, de 11:30 a 13:30 o por la tarde, de 16:00 a 18:00.

En cuanto al lugar, hay diferentes opciones. Los que tienen la suerte de vivir en una casa con jardín, acostumbran a organizarla en casa. El resto puede escoger entre organizarla en un parque (la mayoría de parques disponen de mesas al aire libre que se pueden alquilar), recintos como gimnasios, piscinas, u otros sitios especializados en la organización de fiestas de cumpleaños para niños o sitios mucho más glamurosos como Disneyland, Legoland, el zoo, etc.

Sea donde sea, todos tienen elementos en común, el más característico, contratar a un animador para los niños. Si el cumpleaños es de una niña, lo habitual es que sea una animadora disfrazada de princesa Disney. Por supuesto, la homenajeada va también vestida de princesa, aunque no acostumbra a ser la única, puesto que es típico llevar a los niños disfrazados. Si el cumpleaños es de un niño, se cambia princesa por superhéroe tipo Superman o Spiderman. Una de las actividades típicas que realiza el animador es el ‘face painting’, o dicho de otra forma, pintar la cara a los niños. Para hacerse una idea se puede buscar ‘face painting’ en las imágenes de Google.

wpid-IMG_4913-2013-05-30-14-35.jpg

Los invitados deben recordar que es costumbre entregar el regalo en una bolsa especial de cumpleaños, que además debe ir acompañado de una tarjeta de felicitación firmada, puesto que los regalos nunca se abren en presencia de los invitados. También es típico que los anfitriones entreguen un pequeño obsequio al finalizar la fiesta, ya sea una bolsa con caramelos, pegatinas o un libro.

Apenas quedan dos meses y medio para el cumpleaños de nuestro hijo, así que habrá que ir pensando dónde lo organizamos ¡y si preferimos a Superman, Spiderman o Batman!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *