San Francisco: por qué no me gustaría vivir allí

San Francisco es una ciudad muy bonita para visitar. Tiene numerosas atracciones turísticas y muchas estampas de película. Sin embargo, es una ciudad bastante incómoda para vivir, mucho más si la comparas con L.A.

Una de las características de San Francisco son sus subidas y bajadas de vértigo. Son realmente impresionantes y permiten obtener bonitas fotos, pero tanto si vas en coche como si vas a pie son una auténtica tortura. Por suerte, los coche son automáticos, sino más de uno se despeñaría al intentar arrancar el coche en subida. A pie, ya puedes preparar las piernas, más si empujas un carrito de bebé. En resumen, la movilidad está bastante comprometida.

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Otra característica de la ciudad es que es carísima. Al menos, en cuanto a hoteles, parking y restaurantes se refiere. Mientras que en L.A. aparcar es fácil y gratis en la mayoría de los sitios (al menos las dos o tres primeras horas), en San Francisco aparcar en el centro es misión imposible y los pocos parkings que hay, pueden costarte $17 por un par de horas. Más de lo mismo en hoteles y restaurantes; un hotel en el centro, no acostumbra a bajar de $120 la noche y comer en un restaurante fácilmente se acerca a los $100 por pareja.

Otra desventaja es el clima. Las nieblas son muy típicas de la ciudad y ya se sabe que la niebla va acompañada de frío y humedad. Mientras en L.A. puedes vivir sin tener un abrigo en tu armario, en San Francisco ya lo puedes tener a punto, ¡incluso en pleno agosto!

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Otras de las imágenes típicas de San Francisco, es el Pier 39, donde habitan numerosos elefantes marinos. La estampa es muy bonita, aunque la parte menos idílica es el mal olor que desprenden.

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Alamo Square es un buen lugar donde ver las típicas casas con largas escaleras, pintadas con atractivos colores. Bonitas son, ¡pero a ver quien sube con las bolsas de la compra!

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También son muy espectaculares las vistas desde Twin Peaks, siempre y cuando el día sea soleado.

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En definitiva, merece la pena visitar San Francisco, pero yo para vivir me quedo con L.A. Aunque las distancias son más largas, puedes llegar en coche a todas partes y aparcar gratuitamente allá donde vas, sin tener en cuenta el clima que no tiene ni punto de comparación.